Husmeando por ahí encontré una info sobre esto:A más de mil millones de kilómetros de la Tierra, en pleno imperio de Saturno, la naturaleza parece hacernos un guiño cómplice y juguetón. Allí, una pequeña luna ostenta un cráter completamente desproporcionado para su modesto cuerpito de hielo y roca. La marca de un terrible impacto que, hace cientos o miles de millones de años, pudo haberla destruido por completo. Sin embargo, allí está Mimas, dándonos, quizás, el ejemplo más extremo de supervivencia astronómica de todo el Sistema Solar. De por sí, no es poco. Y como veremos, eso sólo ya nos deja mucha tela para cortar. Pero hay algo más, y hete aquí la parte más divertida del asunto.
Desde hace unas décadas, esta lunita lleva un curioso sobrenombre, un mote con el que la conocen millones de personas: “Estrella de la Muerte” (haga la prueba ahora mismo con una breve búsqueda en Internet). Claro, así se llamaba la terrorífica estación de combate que aparecía una y otra vez en la maravillosa Star Wars. Y mirando las fotos, la verdad es que se parecen. Y bien, hace unos días, la sonda espacial Cassini volvió a sobrevolar a Mimas. Muy de cerca. Y nos envío las vistas más nítidas jamás tomadas de su castigada superficie. Una excelente excusa para echarle una mirada a su historia, a sus misterios, y también, a los orígenes de su curioso apodo.
Y sí: resulta que las imágenes de Mimas tomadas por la Voyager 1 llegaron a los medios masivos de comunicación apenas unos meses después del estreno de El Imperio contraataca, la oscura (y aún mejor) continuación de Star Wars (que para nosotros es La Guerra de las Galaxias, aunque sólo por una cuestión de tradición, porque la traducción es bastante desacertada). Ambas películas (y las que le siguieron) desataron uno de los más grandes y curiosos fenómenos culturales de nuestros tiempos. De pronto, un nuevo y maravilloso universo se derramó sobre la cultura pop mundial: extraños mundos, entrañables personajes (humanos, robots y alienígenas), naves espaciales y fabulosas tecnologías. Y sin dudas, uno de los aparatejos más emblemáticos de Star Wars era la “Estrella de la Muerte”, aquella inmensa bola metálica con la que Darth Vader y el Imperio tenían atemorizada a toda una galaxia. Y la verdad es que Mimas se le parecía. Al menos a primera vista, claro: según consta en los “documentos” de la saga, la base imperial medía 120 kilómetros, bastante menos que Mimas. Pero es un detalle. Lo concreto es que para millones de personas astrónomos incluidos la luna de Herschel parecía ser una réplica natural de la estación de combate imperial. La relación entre realidad y fantasía saltó de inmediato.
Adjunto:
estrellam.jpg [ 17.63 KiB | Visto 430 veces ]
Adjunto:
Luna.jpg [ 22.78 KiB | Visto 429 veces ]
Fuente:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suple ... 02-28.html